Jinotega | Maryorie Duarte | 20.02.2026 | 14:19
Alexander David Palma vive y estudia como interno en el Centro Tecnológico Héroes y Mártires de Asturias, donde cada día asegura su decisión de formarse en la carrera de Agroindustria del Café, una especialidad que conecta directamente con su realidad y con el potencial productivo de su comunidad.
Desde su experiencia dentro del centro, Alexander destaca el valor práctico de la educación técnica. “Todo lo que he superado ha sido buenísimo porque el setenta por ciento es práctica y el treinta por ciento teoría, eso ayuda bastante; así uno aprende mejor y se nos brindan todas las herramientas para realizar las prácticas”, expresa, resaltando que la enseñanza está orientada a aprender haciendo.
Como estudiante interno, también reconoce las condiciones que le permiten concentrarse plenamente en su formación. “Las condiciones fueron comida, alojamiento, el hospedaje, todo gratis, el internet, biblioteca y áreas de computación para las tareas y ejercicios prácticos”, comenta, subrayando que estos beneficios fortalecen su aprendizaje y permanencia educativa.
Su motivación para estudiar agroindustria del café nace de su entorno. “Quise estudiar esta carrera porque en mi zona hay bastante café y me agradó para ponerlo en práctica tanto en mi casa como en otros lugares; me ayudaría mucho a mi economía y también a la de mi familia”, afirma, proyectando su formación como una herramienta real de desarrollo personal y familiar.

Esta experiencia formativa se evidenció durante el Festival de Bebidas a Base de Café, desarrollado en conmemoración al 92 aniversario del paso a la inmortalidad del General Augusto C. Sandino, donde los estudiantes demostraron sus aprendizajes elaborando bebidas calientes y frías con técnicas de barismo y transformación del grano.
La directora del centro, Elieth Herrera, explicó que la carrera tiene un impacto directo en la economía local. “Los estudiantes de agroindustria del café demuestran en la práctica todas las habilidades adquiridas durante su formación; esta carrera fortalece la economía no solo del estudiante, sino también de su familia, especialmente porque estamos en una zona rodeada del grano de oro”, señaló.
Durante el proceso formativo, los protagonistas aprenden desde el beneficiado húmedo y seco hasta la catación y preparación de bebidas, integrando conocimientos técnicos que agregan valor al café como rubro estratégico para el país.
Desde segundo año, la estudiante Jenifer Delgado Rivera comparte que la carrera le ha abierto nuevas metas. “Es una enseñanza exquisita porque contamos con tecnología y docentes expertos; uno de mis propósitos es tener mi propia cafetería, ya que la agroindustria me ha enseñado sobre la calidad del café y cómo darle valor agregado a este rubro tan importante para el país”, expresó.
Alexander también visualiza su futuro vinculado al emprendimiento. “Quizás me quedaría con esta carrera y elaboraría mi propio emprendimiento de bebidas a base de café; aquí hemos aprendido análisis organoléptico, catación, barismo y diferentes tipos de bebidas”, comenta con entusiasmo, evidenciando cómo la educación técnica impulsa proyectos de vida concretos.
De esta manera, la carrera de Agroindustria del Café es una oportunidad real para jóvenes internos y externos, quienes, desde la práctica y el aprendizaje técnico, fortalecen sus capacidades, impulsan emprendimientos y contribuyen al desarrollo del sector cafetalero, demostrando que la educación técnica es un camino digno para transformar vidas y construir un futuro con identidad productiva.