Puerto Cabezas | Maryorie Duarte | 09.03.2026 | 17:07
En el marco del recorrido “Mujeres Victoriosas”, estudiantes del Centro Tecnológico Héroes y Mártires de Puerto Cabezas, en la Región Autónoma de la Costa Caribe Norte, demuestran que el talento, la dedicación y los sueños no tienen límites cuando se trata de formarse en carreras técnicas tradicionalmente ocupadas por hombres.
Entre ellas destaca Joseyski Reyes Carlos, estudiante del Técnico General en Construcción Civil, una joven que decidió seguir su pasión por la construcción desde muy pequeña. Su interés nació en casa, donde su padre le enseñó las primeras nociones sobre este oficio.
“Desde chiquilla me gustaba bastante la construcción. Mi papá me enseñaba un poquito y eso despertó mi interés. Cuando terminé mis estudios decidí matricularme en la carrera para aprender más”, comparte con orgullo.

Desde que inició su formación técnica, Joseyski ha desarrollado habilidades que hoy fortalecen su confianza y su preparación profesional. Ha aprendido a realizar mediciones, calcular suelos, elaborar mapeos y aplicar conocimientos básicos de topografía, herramientas fundamentales para desempeñarse en el campo de la construcción.
Su historia es ejemplo de cómo la educación técnica abre puertas y transforma vidas, brindando a las mujeres oportunidades para desarrollarse en áreas donde antes su presencia era limitada.
En este mismo camino de superación también avanza Iveth Escobar Wilson, estudiante del Técnico General en Mecánica Automotriz, quien encontró inspiración en su familia.
“Mi motivación fue mi madre y también mi hermano. Además, cuando adquirí un vehículo me interesó conocer más sobre las piezas, cómo desmontar y montar partes del motor y la caja de transmisión”, explica.
Durante su proceso de aprendizaje ha fortalecido habilidades importantes como la identificación y uso de herramientas especializadas, así como el montaje y desmontaje de componentes mecánicos.
Otra joven protagonista es Ashley Waldiman Omier, también estudiante de Mecánica Automotriz, quien decidió seguir los pasos de su padre.
“Mi papá trabaja en mecánica y desde pequeña me enseñó muchas cosas. Eso me motivó a matricularme para aprender más sobre esta área”, relata.
En su formación ha aprendido técnicas básicas de soldadura y procedimientos para el mantenimiento de vehículos, conocimientos que hoy le permiten proyectarse con seguridad en esta profesión.
Hoy, desde las aulas y talleres del Centro Tecnológico Héroes y Mártires de Puerto Cabezas, estas protagonistas no solo están aprendiendo un oficio, también están abriendo camino para que más jóvenes se atrevan a soñar y a construir su propio futuro.